
Cuando inicié este blog, prometí que en él podría tener cabida cualquier película de cualquier género, así que el cine romántico no será una excepción. Aunque no sea ni de lejos mi género predilecto, de vez en cuando vale la pena cambiar de registro, más si cabe cuando encuentras pequeñas joyas como esta película, por otra parte casi desconocida en nuestro país.
La acción trascurre con una preciosa casa en el mar -literal lo de en el mar, pues es una de esas construcciones sobre pilares dentro del agua- como centro de la historia. En ella viven, separados en el tiempo por varios años, dos jóvenes que descubren que pueden comunicarse a través del buzón de correos. Aquello que ella deposita en este buzón, llega al él y viceversa, como si vivieran en el mismo tiempo. Poco a poco, a través del intercambio de correspondencia, van conociéndose y van enamorándose.
Sin duda lo más interesante y que aporta originalidad a la historia es ese toque mágico, ese elemento fantástico de los viajes en el tiempo, muy bien manejado durante todo el metraje. Así la película avanza con ritmo pausado pero fluido, sin forzar una historia que de otro modo podría fácilmente resquebrajarse por lo paradójico de los viajes en el tiempo. Aquí no vale la lógica, solo disfrutar con la historia que nos relatan.
En el reparto destaca la bellísima Jeon Ji-hyun (conocida sobre todo por "My sassy girl", película que también recomendaría), que está deslumbrante durante toda la película, aportando su frescura y su encanto al personaje. Destacadísima también la fotografía, muy favorecida por los preciosos paisajes en los que transcurre la historia, y una más que adecuada banda sonora, que aporta un toque melancólico a la historia de amor.
Los americanos no tardaron en copiarla ("La casa del lago", 2006), pero merece la pena mil veces más la coreana, aún en versión original. Película ideal para ver y disfrutar en buena compañía.
La acción trascurre con una preciosa casa en el mar -literal lo de en el mar, pues es una de esas construcciones sobre pilares dentro del agua- como centro de la historia. En ella viven, separados en el tiempo por varios años, dos jóvenes que descubren que pueden comunicarse a través del buzón de correos. Aquello que ella deposita en este buzón, llega al él y viceversa, como si vivieran en el mismo tiempo. Poco a poco, a través del intercambio de correspondencia, van conociéndose y van enamorándose.
Sin duda lo más interesante y que aporta originalidad a la historia es ese toque mágico, ese elemento fantástico de los viajes en el tiempo, muy bien manejado durante todo el metraje. Así la película avanza con ritmo pausado pero fluido, sin forzar una historia que de otro modo podría fácilmente resquebrajarse por lo paradójico de los viajes en el tiempo. Aquí no vale la lógica, solo disfrutar con la historia que nos relatan.
En el reparto destaca la bellísima Jeon Ji-hyun (conocida sobre todo por "My sassy girl", película que también recomendaría), que está deslumbrante durante toda la película, aportando su frescura y su encanto al personaje. Destacadísima también la fotografía, muy favorecida por los preciosos paisajes en los que transcurre la historia, y una más que adecuada banda sonora, que aporta un toque melancólico a la historia de amor.
Los americanos no tardaron en copiarla ("La casa del lago", 2006), pero merece la pena mil veces más la coreana, aún en versión original. Película ideal para ver y disfrutar en buena compañía.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada