jueves, 12 de febrero de 2009

Run and kill (1993)



En Hong Kong, el cine también tiene su calificación por edades, así que cuando hablamos de categoría III nos estamos refiriendo a las cintas "para mayores de 18 años", pero más allá de una simple calificación, estamos casi refiriéndonos a un género en sí mismo, auténticas películas de culto solo aptas para estómagos poco sensibles, donde los excesos en cuanto a sexo y, sobre todo, en cuanto a violencia, dominan completamente la pantalla. Estamos hablando de genialidades como "Taxi hunter", "The untold story", "Ebola syndrome" -todas estas con el gran mito de la categoría Anthony Wong-, o de "Dr. Lamb", "Brother of darkness", "Red to kill" o la propia "Run and kill", dirigidas por uno de los maestros del género, Billy Tang.

El protagonista es un gordito encantador, amante esposo, adorado padre de una preciosa niña de diez años, protector hijo de su anciana madre, que descubre un día que su esposa le engaña con otro hombre. Destrozado, se emborracha y conoce a una mujer que le presenta a unos delincuentes que se ofrecen a matar a su mujer a cambio de dinero. Alcoholizado, acepta inconscientemente, y de aquí surgirá una imparable espiral de violencia difícil de imaginar.

Una de las obras cumbres del género, independientemente de su factura técnica lo que interesa es la historia, absolutamente sorprendente y genial, con un cruce de géneros que hace difícilmente imaginable que el principio y el final pertenezcan a la misma película. De un tono dulce y apacible pasamos a otro tono absolutamente perverso, enfermizo y desmedidamente violento, lo que se traduce también en una aceleración progresiva del ritmo de la película, con una segunda mitad frenética y demencial.

Gran parte del mérito de la cinta depende de sus dos protagonistas. Por un lado, el gordito Kent Cheng ("Crime story", "Flashpoint", "Dr. Lamb" y un larguísimo etcétera), cuya trasformación del personaje desde la luz a la oscuridad es absolutamente prodigiosa. Por otro, el malvado Simon Yam (más de un centenar de películas a sus espaldas, recordemos "Sparrow"), genial como acostumbra, dando vida a un villano demente y vengativo y cuya maldad y sadismo superan lo imaginable.

Cinta de culto que pondrá a prueba al espectador llevándole a la violencia y crueldad más extremas, pero que representa como pocas lo que este género supone al cine. Abstengase personas sensibles.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada