jueves 26 de marzo de 2009

Hard candy (2005)



En 2005 el debutante David Slade ("30 días de oscuridad"), un habitual de los videoclips, ofreció esta sorprendente ópera prima, un thriller psicológico con cierto aire al cuento de caperucita roja -no hay más que ver el cartel- y que acaparó premios en Sitges y en otros festivales internacionales.

Una adolescente conoce a través de internet a un fotógrafo treintañero. Queda con él para conocerse y accede a acompañarle a su casa. Pero la joven ni mucho menos es tan inocente como aparenta.

Estamos ante una película potente, intensa y perturbadora, muy perturbadora. Aún no siendo ni mucho menos perfecta -se nota la mano de un debutante-, sí consigue una atmósfera realmente inquietante, con giros interesantes y manteniendo un interés creciente toda la cinta. Desarrollada casi en su totalidad en un único escenario, la fuerza de la película reside en un planteamiento inicial original y provocador, un inteligente guión de diálogos afilados y sobre todo en la química de la pareja protagonista, donde destaca la entonces desconocida Ellen Page ("Juno").

Punto y aparte merece esta actriz, de lo más prometedor en cuanto a jóvenes actores del cine moderno, y que aquí recrea un personaje complejo, retorcido, manipulador, una suerte de lolita moderna, morbosa y encantadora pero que detrás de su aparente inocencia esconde una mente fría y calculadora. Merece la pena ver esta película solo por ella.

Una película que precisamente por provocadora generará división de opiniones, pero que mantiene atento y en tensión a un espectador que no quedará indiferente.

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