
El director coreano Ha Yu, responsable de cintas como la comedia "Marriage is a crazy thing", la estupenda "A dirty carnival" y la reciente "A frozen flower", nos dejó en 2004 esta película cuya principal virtud es ser capaz de desmarcarse de las expectativas que puede generar a priori una película de su género para superarlas con creces, una de esas cintas que dan mucho más de lo que esperas de ellas.
Un joven estudiante se traslada a una nueva escuela, cuyo funcionamiento se rige por un status casi militar, en la que encuentra un ambiente difícil y hostil. Inspirado por la filosofía de su ídolo Bruce Lee (de ahí el título de la cinta, el Jeet Kune Do es el arte marcial que desarrolló Lee) tendrá que salir adelante a pesar de las dificultades en un salto hacia la madurez.
Muchos son los puntos fuertes de esta producción. Encontramos un guión sólido, perfecto desde el punto de vista narrativo y muy bien interpretado sobre todo por el personaje central de la historia, cuyo registro necesariamente va cambiando a medida que su personaje evoluciona. Como es habitual en el cine coreano, encontramos que la cinta mezcla varios géneros, pasando de la comedia ligera al inicio de la cinta hacia el drama con carga de crítica social, pero sin sobresaltos, con absoluta naturalidad.
Aunque el título y el cartel puedan llevar al engaño de que estamos ante una cinta de artes marciales, estas no son sino puntualmente un aderezo perfectamente integrado dentro de la trama dramática. Muy buena banda sonora, que se acopla perfectamente a la película y ayuda aún más a integrarnos en la excelente ambientación de finales de los años 70.
En resumen, una cinta más que interesante, de lo mejor que ha ofrecido el cine coreano en los últimos años -lo cual dice mucho a su favor- y que merece cuanto menos un visionado para empezar a conocer a uno de los directores más prometedores del cine asiático.
Un joven estudiante se traslada a una nueva escuela, cuyo funcionamiento se rige por un status casi militar, en la que encuentra un ambiente difícil y hostil. Inspirado por la filosofía de su ídolo Bruce Lee (de ahí el título de la cinta, el Jeet Kune Do es el arte marcial que desarrolló Lee) tendrá que salir adelante a pesar de las dificultades en un salto hacia la madurez.
Muchos son los puntos fuertes de esta producción. Encontramos un guión sólido, perfecto desde el punto de vista narrativo y muy bien interpretado sobre todo por el personaje central de la historia, cuyo registro necesariamente va cambiando a medida que su personaje evoluciona. Como es habitual en el cine coreano, encontramos que la cinta mezcla varios géneros, pasando de la comedia ligera al inicio de la cinta hacia el drama con carga de crítica social, pero sin sobresaltos, con absoluta naturalidad.
Aunque el título y el cartel puedan llevar al engaño de que estamos ante una cinta de artes marciales, estas no son sino puntualmente un aderezo perfectamente integrado dentro de la trama dramática. Muy buena banda sonora, que se acopla perfectamente a la película y ayuda aún más a integrarnos en la excelente ambientación de finales de los años 70.
En resumen, una cinta más que interesante, de lo mejor que ha ofrecido el cine coreano en los últimos años -lo cual dice mucho a su favor- y que merece cuanto menos un visionado para empezar a conocer a uno de los directores más prometedores del cine asiático.

2 comentarios:
Hola,me gusta tu blog, ¿enlazamos los blog´s?
Visita el mio:
www.piratasdelcine.net
Un saludo
la peli muy buena soy de peru y soy fanatica
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