
Sorprendente película del director Shion Sono -atentos también a otros trabajos suyos como "Suicide Club"-. Esta cinta doblemente premiada en Berlín no deja indiferente a nadie y deja claro el sello de un director inclasificable e innovador.
Una mujer joven gravemente enferma entrega a su hijo una figura de la virgen, pidiéndole que encuentre a "su María" -o sea, a la mujer de su vida-. Poco después de su muerte, el padre del crío decide convertirse en cura católico.
Estamos ante una película arrolladora ya desde el comienzo, con un guión tan genial como irreverente, provocador y surrealista. Una especie de fábula moderna cuyo centro es una historia de amor -tremendamente retorcida, eso sí, pero una historia de amor al fin y al cabo- y que se atreve con temas tan dispares como la religión, el sexo, la homosexualidad, las perversiones, la vida de los jóvenes modernos y un largo etcétera. Y es que en cuatro horas de metraje hay tiempo para casi todo, cuatro horas que trascurren de forma tan fluida que consiguen que la vitalidad de la película no decaiga ni un instante.
Aunque de fondo dramático, hay sitio para muchos otros géneros, con momentos para la comedia, la acción e incluso ese gore tan típicamente japonés. Y todo ello perfectamente equilibrado y consiguiendo no salirse de esa fina línea que podría convertir una película como esta en todo un esperpento. Yo además me quedo con el fantástico trabajo de sus dos actrices jóvenes, en especial Hiraki Mitsushima, a la que pudimos ver en "Death note".
Una película única, que consigue enganchar y hacer que sus cuatro horas pasen como un suspiro, una cinta radical, original y sorprendente, a medio camino entre la genialidad y la locura. Una obra maestra.
Una mujer joven gravemente enferma entrega a su hijo una figura de la virgen, pidiéndole que encuentre a "su María" -o sea, a la mujer de su vida-. Poco después de su muerte, el padre del crío decide convertirse en cura católico.
Estamos ante una película arrolladora ya desde el comienzo, con un guión tan genial como irreverente, provocador y surrealista. Una especie de fábula moderna cuyo centro es una historia de amor -tremendamente retorcida, eso sí, pero una historia de amor al fin y al cabo- y que se atreve con temas tan dispares como la religión, el sexo, la homosexualidad, las perversiones, la vida de los jóvenes modernos y un largo etcétera. Y es que en cuatro horas de metraje hay tiempo para casi todo, cuatro horas que trascurren de forma tan fluida que consiguen que la vitalidad de la película no decaiga ni un instante.
Aunque de fondo dramático, hay sitio para muchos otros géneros, con momentos para la comedia, la acción e incluso ese gore tan típicamente japonés. Y todo ello perfectamente equilibrado y consiguiendo no salirse de esa fina línea que podría convertir una película como esta en todo un esperpento. Yo además me quedo con el fantástico trabajo de sus dos actrices jóvenes, en especial Hiraki Mitsushima, a la que pudimos ver en "Death note".
Una película única, que consigue enganchar y hacer que sus cuatro horas pasen como un suspiro, una cinta radical, original y sorprendente, a medio camino entre la genialidad y la locura. Una obra maestra.

Me la apunto. Gracias ;)
ResponderSuprimirLa vi y me parecio genial.............todavia queda creatividad en el cine.........el guionista un aplauso..............
ResponderSuprimirLa banda sonora fenomenal .................pero todavia no he podida conseguirla..............
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