miércoles 31 de diciembre de 2008

El bosque del luto (2007)



Aunque con cuentagotas, la mujer poco a poco va haciéndose hueco en el mundo de la dirección cinematográfica, un mundo tradicionalmente de nombres masculinos, pero en el que ahora también van brillando con luz propia algunos nombres femeninos como Sofia Coppola, Icíar Bollaín o Isabel Coixet. Menos conocida todavía a nivel internacional es la japonesa Naomi Kawase, directora procedente del mundo del documental y cuya película "El bosque del luto", tras ser premiada en Cannes, se convirtió en su carta de presentación fuera de Japón.

La cinta narra la relación que se establece entre una de las trabajadoras de un asilo y uno de los ancianos. Ambos comparten el hecho de haber perdido un ser querido, algo que ninguno de los dos ha sido capaz de superar totalmente. En el cumpleaños del anciano, ella le regala un paseo en coche por el bosque, pero sufren una avería y el viejo decide adentrarse en el bosque, no quedándole a ella más remedio que acompañarle.

Esta película resulta espectacular desde el punto de vista visual, con una bien trabajada fotografía rodada cámara en mano, amparada en unos paisajes soberbios y llenos de colorido. Para apreciar en parte la magnitud de lo que digo, solo hay que mirar un poco más arriba y fijarse en el cartel de la película, que representa una de sus escenas más famosas. Pero más allá de su belleza pictórica, destaca la profundidad de la historia, llena de sentimiento, melancolía y lirismo. Una metáfora de la vida y la muerte, donde el bosque no solo representa el mundo exterior, sino sobre todo el mundo interior. Un viaje interior para los dos personajes, mientras se fragua una relación fortalecida por el dolor que sufren y que comparten. Narrada con enorme sencillez, el único punto en contra puede ser su lentitud, pero es algo tolerable al tratarse de una película de poco más de hora y media de metraje.

Un película muy recomendable para ver con calma y disfrutarla con toda la tranquilidad del mundo, dejando que despierten las emociones. A mí el verdor intenso y luminoso del bosque me despertó sobre todo un sentimiento: el de esperanza.

domingo 28 de diciembre de 2008

Il mare (2000)



Cuando inicié este blog, prometí que en él podría tener cabida cualquier película de cualquier género, así que el cine romántico no será una excepción. Aunque no sea ni de lejos mi género predilecto, de vez en cuando vale la pena cambiar de registro, más si cabe cuando encuentras pequeñas joyas como esta película, por otra parte casi desconocida en nuestro país.

La acción trascurre con una preciosa casa en el mar -literal lo de en el mar, pues es una de esas construcciones sobre pilares dentro del agua- como centro de la historia. En ella viven, separados en el tiempo por varios años, dos jóvenes que descubren que pueden comunicarse a través del buzón de correos. Aquello que ella deposita en este buzón, llega al él y viceversa, como si vivieran en el mismo tiempo. Poco a poco, a través del intercambio de correspondencia, van conociéndose y van enamorándose.

Sin duda lo más interesante y que aporta originalidad a la historia es ese toque mágico, ese elemento fantástico de los viajes en el tiempo, muy bien manejado durante todo el metraje. Así la película avanza con ritmo pausado pero fluido, sin forzar una historia que de otro modo podría fácilmente resquebrajarse por lo paradójico de los viajes en el tiempo. Aquí no vale la lógica, solo disfrutar con la historia que nos relatan.

En el reparto destaca la bellísima Jeon Ji-hyun (conocida sobre todo por "My sassy girl", película que también recomendaría), que está deslumbrante durante toda la película, aportando su frescura y su encanto al personaje. Destacadísima también la fotografía, muy favorecida por los preciosos paisajes en los que transcurre la historia, y una más que adecuada banda sonora, que aporta un toque melancólico a la historia de amor.

Los americanos no tardaron en copiarla ("La casa del lago", 2006), pero merece la pena mil veces más la coreana, aún en versión original. Película ideal para ver y disfrutar en buena compañía.

sábado 27 de diciembre de 2008

La estrella ausente (2006)



Reconozco que el cine italiano nunca me gustó demasiado, salvo honrosas excepciones y algunos nombres concretos. De lo que es el cine transalpino moderno, quizá el actor/director más reconocido internacionalmente sea Roberto Benigni, a raíz de su éxito con "La vida es bella", pero a mi entender, el actor más brillante con mucho es Sergio Castellitto, uno de los mejores intérpretes de todo el panorama europeo actual y ya veremos su futuro como director, prometedor si nos atenemos a lo visto en "No te muevas".

En "La estrella ausente", Castellitto interpreta a un ingeniero de altos hornos cuya fundición pasa a manos chinas. Muy preocupado por la posibilidad de un accidente debido a un defecto de la máquina, decide trasladarse a China con la pieza que debería ser la solución. Totalmente perdido en un país desconocido y con una cultura tan diferente, su único apoyo será una joven traductora a la que conoció durante las negociaciones con los empresarios chinos.

El eje central sobre el que gira la película es precisamente el personaje magistralmente interpretado por Castellitto. Aunque en realidad no sabemos exactamente la motivación del personaje para su viaje -lo que algunos considerarán un acierto y otros un error del director, Gianni Amelio-, nos encontramos un hombre atormentado por algún suceso de su pasado que le obliga a dejarlo todo para iniciar este viaje a modo de redención, sin importar las dificultades enormes que va encontrando. Consigue un personaje humano, cautivador y conmovedor, con un aire trágico y nostálgico al mismo tiempo. Además está maravillosamente secundado por Tai Ling, una actriz prácticamente desconocida pero que destaca aquí con un excelente trabajo. Si los dos personajes y la química de la relación entre ambos es perfecta, destacan también otras cosas, como la hermosa fotografía o el retrato que ofrece de la cultura china, mostrándonos varios de sus aspectos.

Aunque original, la historia quizá sea lo de menos. Lo realmente importante es el conjunto, que consigue despertar intensas emociones. Solo por ello merece la pena esta película.

lunes 22 de diciembre de 2008

Dream (2008)



El auge del cine coreano se debe no solo a producciones de gran éxito en taquilla dentro y fuera de sus fronteras, sino también al trabajo de un grupo de directores que llevan varios años haciendo películas con menores presupuestos y limitada aceptación entre el público, pero muy personales y con enorme éxito a nivel de crítica y festivales. Entre ellos destaca Kim ki-duk, que acaba de estrenar su decimoquinta película como director, "Dream".

Desde su primera película en 1996, ha marcado un estilo propio e inconfundible, que alcanzó su punto álgido con maravillas como "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera", "La isla", "Hierro 3" -mi favorita- o "El arco". Un cine que, como a menudo pasa con estos directores, suele tener tantos entusiastas como detractores, pero que no deja indiferente absolutamente a nadie, siempre despierta sentimientos profundos.

En esta su última cinta, encontramos dos personajes, él abandonado por su novia a la que no puede olvidar, ella ha dejado un novio al que detesta, que se encuentran extrañamente conectados a través de los sueños. Aquello que él sueña, ella lo interpreta como sonámbula. Así se conocen y así se verán obligados a compartir unas vidas sobre las que han perdido el control.

Desde el principio ya encontramos los rasgos más característicos de todo el cine de KKD, un realismo extraño, subrealista, una realidad que marca a los protagonistas y que aquí encierra elementos casi sobrenaturales, como ocurría en "El arco". Y toda la acción se centra en estos personajes, cuya relación marca el devenir de la película, sin distraerse con personajes secundarios o historias paralelas. Todo el cine de KKD se basa en la fuerza de sus personajes, extraños, bizarros o sencillamente superados por las circunstancias.

En el fondo todo lo que sucede en la película -y creo que en toda la obra del director coreano- no es más que un discurso sobre el amor, visto desde un peculiar punto de vista, porque se trata de un amor complejo, forzado, que sus personajes no son capaces de asumir o de entender, pero que marca completamente su destino.

Otra obra sensacional de Kim Ki-duk, llena de magia, de sentimientos encontrados, de las que te arrastra a un mundo diferente, donde las cosas más extrañas cobran un sentido de normalidad, de las que te hacen ver las cosas como nunca las hubiera imaginado. ¿O acaso no pueden dos personas conectarse a través de los sueños?

sábado 20 de diciembre de 2008

La tumba de las luciérnagas (1988)



Absolutamente impactante. Otra obra maestra procedente de los estudios Ghibli, esta vez dirigida por Isao Takahata, basada en una novela del escritor Akiyuki Nosaka con claros tintes autobiográficos. Tremendamente realista, una de las películas más terribles que he podido ver sobre la guerra, probablemente la más dura junto a "Roma, ciudad abierta", de Rossellini.

La historia sigue las vivencias de dos hermanos que quedan huérfanos en el trascurso de la Segunda Guerra Mundial, durante el período de asedio al que se vió sometido Japón. Inicialmente acogidos por sus tíos, su frialdad y desprecio hacia ellos hace que finalmente abandonen la casa, iniciando un periplo sin rumbo lleno de penurias y dificultades con el único objeto de sobrevivir en un país desolado por la guerra.

Huelga decir la enorme calidad técnica de la película, que lleva el sello de Ghibli. Pero lo realmente importante aquí no es el continente, sino el contenido, el mensaje que trasmite a todo aquel que la ve. Una historia dura, desgarradora, sin concesiones, que literalmente te rompe el corazón. A diferencia de la enorme mayoría de los dibujos animados, realizados para un público infantil, aquí tenemos un producto de enorme madurez y trascendencia, que llega al alma desde la primera imagen (el propio comienzo de la película ya es más que significativo) y te mantiene en vilo hasta el final. Una dureza que queda aún más de manifiesto en el contraste con la inocencia infantil de los protagonistas.

Dicen que aquel que olvida la historia está condenado a repetirla. Esto hace obligatorio para todos el visionado de esta película, que os será absolutamente inolvidable.

viernes 19 de diciembre de 2008

The longest nite (1998)



Dentro del cine de acción reciente de Hong Kong, del cual ya he hablado repetidas veces, encontramos varios nombres clave. Entre ellos, uno de los que más debe destacar es el de Johnnie To, pero no solo por su trabajo en la dirección, sino también por su influencia como productor en multitud de películas. Una de ellas es esta "The longest nite", centrada en las guerras entre triadas.

La cinta nos adentra en la lucha por el poder entre dos bandas mafiosas rivales, entre cuyos miembros se encuentra un corrupto y peligrosos policía (Tony Leung), que opera completamente al margen de la ley y cuyos métodos son cualquier cosa menos ortodoxos. Cuando hace su aparición un peculiar y misterioso personaje (interpretado por Lau Ching Wan) dispuesto a todo por acabar con el policía, se desatará una tremenda guerra entre ambos.

Cuando una película incluye a dos pesos pesados como Lau Ching Wan ("Running out of time", "Mad detective") y Tony Leung Chiu Wai ("Deseo peligro", "Red cliff", por citar solo sus dos últimos trabajos), solo podemos esperar grandes cosas de ella y desde luego que la cinta no decepciona. Ambos actores recrean de forma soberbia sus respectivos personajes con interpretaciones poderosas que hacen aún más intenso el duelo entre los dos personajes. Además encontramos varias escenas de acción de las que dejan huella y un trepidadante ritmo a lo largo de toda la película que va "in crescendo" hasta llegar al explosivo final.

Pura adrenalina como solo Hong Kong es capaz de ofrecernos para que sigamos disfrutando con el mejor cine de acción.

jueves 18 de diciembre de 2008

The killer (1989)



Nos encontramos probablemente con una de las mejores cintas de acción de todos los tiempos. Gran parte de la fama del director hongkonés John Woo se debe a esta película, considerada por muchos su mejor trabajo, con permiso de "Hard boiled", su otra gran obra maestra. Desgraciadamente, tras esta última decidió continuar su carrera en Hollywood, donde rodó un buen número de películas, pero ninguna ni de lejos a la altura de éstas. Recientemente ha regresado a Asia para rodar la excelente "Red cliff", de la que el año próximo se estrenará la continuación. Esperemos que continúe por el buen camino.

"The killer" trata sobre un frío y metódico asesino a sueldo, hastiado hasta tal punto que está decidido a abandonar su trabajo. Pero durante un tiroteo en una de sus misiones, una bella mujer queda ciega. Cargado de sentimiento de culpabilidad, se enamora de ella y, para costear la operación que la devuelva la vista, decide llevar a cabo un último trabajo, que no saldrá exactamente como esperaba. Además, cada vez tiene más cerca un inspector de policía que le sigue los pasos.

Esta obra cumbre del cine de acción de HK se sustenta en gran parte por el extraordinario trabajo de sus protagonistas, Chow Yun-Fat (el asesino) y Danny Lee (el inspector). Aunque radicalmente distintos y enfrentados cada uno a un lado de la ley, la admiración mutua que se profesan va en aumento durante la película e irá acrecentando una amistad que les unirá finalmente para enfrentarse al verdadero enemigo. De esta forma, la película ensalza valores como la amistad, la lealtad, el valor y el respeto, tan presentes en la obra de Woo.

Pero sin duda el punto fuerte de esta película son las coreografías de acción, con varias escenas memorables que rozan la perfección, donde se muestran todos los elementos que caracterizan el cine de John Woo y que han sido imitadas hasta la saciedad por multitud de cineastas de todo el mundo, incluídos algunos tan importantes como Quentin Tarantino, uno de los directores occidentales más influenciados por el cine de aquellas latitudes. La parte final del tiroteo en la iglesia ha pasado a la historia como una de las mejores y más espectaculares escenas de acción de todos los tiempos.

Película impresionante, que encumbra a John Woo y Chow Yun-Fat como mitos del cine de acción. Sin ellos, Hong Kong no sería lo mismo.

martes 16 de diciembre de 2008

Love and honor (2006)



El veterano director japonés Yoji Yamada, conocido sobre todo por su trabajo en la interminable saga de Tora-san, estrenaba sucesivamente entre 2002 y 2006 una especie de trilogía -en realidad son películas totalmente independientes, aunque con el mismo tema de fondo, los samuráis- compuesta por "El ocaso del samurái", "La espada oculta" y finalmente "Amor y honor".

La cinta que cierra cronológicamente la trilogía se centra en un samurái de clase humilde, cuyo trabajo consiste en probar la comida de su señor para impedir que pueda morir envenenado. Un día, a causa de una comida en mal estado, está a punto de perder la vida y, aunque consigue salvarla, queda irremediablemente ciego. Dispuesto al suicidio, su esposa lo impedirá a costa de un enorme sacrificio que obligará al guerrero a replantearse el amor por su esposa y su propio honor.

El planteamiento que se nos presenta de la vida de un samurái es radicalmente distinto a lo que estamos habituados. El protagonista no es un poderoso señor de la guerra, heroico luchador prácticamente invencible, como en la mayoría de las películas. Aquí se nos muestra desde una óptica mucho más cercana, más íntima, más humilde, mostrándonos su vida cotidiana, su familia y sus problemas del día a día.

Todo narrado con extrema elegancia, delicadeza y sensibilidad. Aunque con ritmo pausado, la trama discurre firmemente sin caer en la monotonía, mostrando excepcionalmente los conflictos internos de los personajes, amparándose en grandes interpretaciones y en un marco que refleja con exactitud y realismo lo que debió ser la vida en el Japón feudal.

Magnífica película que nos muestra el lado humano de estos guerreros, una cara más familiar y cercana. Aquel al que nunca le gustaron las películas de samuráis, que pruebe con cualquiera de las tres, seguro que acabará viendo las otras.

lunes 15 de diciembre de 2008

My blueberry nights (2007)



Con más de un año de retraso desde su estreno en Cannes, por fin llega a la cartelera española el, hasta la fecha, último trabajo del cineasta Wong Kar Wai, el primero rodado fuera de Hong Kong. Una buena ocasión para volver a disfrutar de su obra, después de películas tan maravillosas como "2046", "Deseando amar", "Chungking express" o "Fallen angels".

Probablemente esta obra estaba destinada al fracaso desde el momento en que se anunció, y es que WKW ha alcanzado tal prestigio profesional que las expectativas para su nuevo trabajo eran desproporcionadamente enormes. Seguro que si esta película la firmara otro director menos idolatrado, sería mucho mejor valorada, pero aún así, en mi opinión se trata de una película excelente, aunque no alcance el nivel de sus mejores producciones.

La historia se inicia en Nueva York, donde la protagonista, después de un desengaño amoroso, decide iniciar un viaje en busca de sí misma atravesando América. A lo largo de su viaje, su vida se entrecruzará con diversos personajes, cada uno con su propia historia, hasta que el círculo se cierre...

Lo mejor es que, a pesar de rodar en un país extranjero, en otro idioma y sin su director de fotografía habitual, WKW no renuncia a su personal estilo. Consigue una película magnética, mágica, embriagadora, en la que los actores sobresalen para dar personalidad a cada personaje: Norah Jones encantadora y llena de naturalidad, a pesar de ser su primer trabajo como actriz; Rachel Weisz y David Strathairn, impresionantes, trasladando su relación de amor-odio más allá de la pantalla; Jude Law, simpático y cautivador como nunca; y Natalie Portman, que borda un papel capaz de generar lástima y desprecio casi al mismo tiempo.

Todo enmarcado en una espectacular y bellísima fotografía, tanto bajo las luces de neón del NY nocturno como ante la luminosidad del sol abrasador de la ruta 66. Y la banda sonora, como siempre con WKW, llena de fuerza y de romanticismo, donde destacan dos preciosas canciones, una de la propia Norah Jones y otra de la cantante Cat Power -que también interpreta un pequeño papel en la película.

Una oportunidad imperdible para volver a disfrutar del cine maravilloso de WKW, maestro en trasladar el amor y el desamor a una pantalla, despertando como nadie los sentimientos con la imagen.

domingo 14 de diciembre de 2008

Wonderland (1999)



Dentro del panorama actual del cine europeo, encontramos un puñado de directores que brillan con luz propia. Entre ellos sin duda que debemos incluir al británico Michael Winterbottom, autor de varias películas de indudable calidad entre las que destaca "Wonderland", probablemente la cinta más valorada de toda su obra y seguramente una de las más personales.

El argumento se centra en la vida de tres hermanas provenientes de una familia de clase obrera de Londres, durante un solo fin de semana. Una que busca un hombre con el que compartir su vida, otra a punto de tener un hijo y cuyo marido quiere abandonarla y la tercera, separada y madre de un niño. Todo gira alrededor de sus problemas y la relación entre ellas, a lo que se suma el universo de personajes que las rodean.

A partir de una premisa tan sencilla, Winterbottom crea una perfecta sinfonía de lo que es la vida en un barrio obrero de Londres, aunque podría ser de cualquier otra gran ciudad europea. Una película sencilla, llena de pequeños detalles, cada uno con su justa importancia y que van dando lugar a una compleja red en la que van apareciendo más y más personajes, todos convincentemente interpretados, que dan vida a la trama.

Todo ello tratado con sobriedad y con un acertado ritmo. Excelente fotografía, tanto del día como de la noche, con un uso nervioso de la cámara que da un toque especial a la película, casi documentalista, y una banda sonora excepcional, perfectamente empleada cada momento, que da aún más fuerza a la película.

Sin duda una gratísima sorpresa, una película imprescindible que dejará buen sabor de boca a todo el que quiera disfrutarla.

viernes 12 de diciembre de 2008

La ducha (1999)



El hasta entonces desconocido director chino Zhang Yang sorprendió al mundo en 1999 con ésta su segunda película, triunfadora en multitud de festivales por todo el mundo incluída Concha de Plata en San Sebastián al mejor director. Probablemente sea esta todavía su obra más conocida, junto a la posterior "Sunflower", con la que repitió premio en San Sebastián.

La cinta narra la historia de un hombre que tiempo atrás se marchó de su hogar para prosperar económicamente y regresa años después, reencontrándose con su anciano padre, propietario de unos tradicionales baños públicos amenazados por la próxima demolición del barrio, y con su hermano, que padece retraso mental. Este regreso a sus orígenes, aunque temporal, le hará replantearse sus relaciones familiares y el sentido de su propia vida.

Una película sencilla pero cautivadora, que trascurre con naturalidad entre la comedia y el drama, por momentos emotiva y siempre llena de humanidad. Unos personajes entrañables para una historia perfectamente trenzada, que nos plantea los contrastes entre generaciones y entre lo tradicional y las costumbres modernas. Una cinta sin grandes pretensiones pero que se saborea con gusto desde el primer fotograma.

Maravillosa película para disfrutar con calma, que nos dejará un sabor agridulce, y que servirá para que valoremos lo que significa hacer buen cine con sencillez y con humildad.

miércoles 10 de diciembre de 2008

The bird people in China (1998)



Si algo puede definir al prolífico director japonés Takashi Miike, eso es la provocación y el exceso. A modo de ejemplo, películas como "Ichi the killer", "Visitor Q" o "Dead or alive" muestran su lado más retorcido, sádico y sin reparos en mostrar la más cruda violencia gratuita y todo tipo de aberraciones sexuales, hasta un punto en que puede parecer que está desafiando al espectador (o a la crítica) a ver hasta dónde es capaz de aguantar.

Sin embargo, en "The bird people in China" nos muestra una cara totalmente diferente, mucho más amable, y demuestra que es un director capaz de hacer también un cine pausado, bello y reflexivo. No obstante, tampoco abandona por completo su lado más genuino, representado aquí por el conflictivo personaje del yakuza.

La película nos conduce a través del periplo de un joven empresario japonés en busca de un importante yacimiento de jade en un remoto lugar de China. A su viaje se le unirá un yakuza con la misión de vigilar los intereses de su banda, ya que la empresa del joven les debe dinero. Después de un azaroso viaje, llegan a una aislada aldea dominada por la leyenda de un "hombre-pájaro".

Se trata de una cinta visualmente poderosa, amparada en maravillosos paisajes montañosos, que relata una historia que casi podríamos identificar con el realismo mágico. Los personajes inician una especie de viaje iniciático que será trascendental para sus vidas y cambiará radicalmente su forma de comprender el mundo. Buenas interpretaciones de un reparto en el que sobresalen Renji Ishibashi, uno de los habituales de Miike, y Mako, un actor poco valorado, secundario habitual de cine y TV en EEUU y que alcanzó su momento de gloria en 1967 con las nominaciones al oscar y al globo de oro como actor de reparto por "El Yang Tsé en llamas".

Una cinta cargada de lirismo, onírica y visualmente maravillosa, que nos recuerda que, aún sin despreciar los avances de la civilización, no deberíamos olvidar jamás el respeto por las tradiciones ancestrales.

martes 9 de diciembre de 2008

Dersu Uzala (1975)



Vladimir Arseniev realizó tres expediciones por la Rusia oriental entre 1902 y 1908, fruto de las cuales escribió un libro de carácter autobiográfico convertido en una de las obras literarias más importantes de la literatura rusa del siglo XX. Años más tarde, el gran Akira Kurosawa tuvo la oportunidad de trasladar este libro al celuloide.

Ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 1975, la importancia de esta película va más allá, y es que supuso el renacimiento de Kurosawa como autor, sumido entonces en una grave crisis con intento de suicidio incluído. Después vendrían "Kagemusha", "Ran", "Sueños", "Rapsodia en Agosto" y "Madadayo".

El capitán Arseniev dirige una expedición ordenada por el gobierno ruso a la taiga siberiana. Allí conoce al anciano Dersu Uzala, un cazador nómada que conoce la zona como la palma de su mano y que integra a la expedición, forjando una amistad que marcaría a ambos y que se prolongaría durante las dos expediciones siguientes del explorador y hasta la muerte del anciano.

Esta obra maestra es sobre todo la crónica de una amistad. Arseniev supo valorar la sencillez y humildad del anciano cazador, tal vez analfabeto y primitivo, pero también un profundo conocedor de todos los secretos de la naturaleza desde el más absoluto respeto hacia ella. Y eso es lo que admiraba el explorador e intentó aprender de su amigo, a pesar de que el progreso social llevaba justo hacia el camino contrario.

Un canto a la amistad y al respeto por la naturaleza. Una película fascinante, hermosa, humana, cautivadora, por momentos amarga, como la propia vida.

lunes 8 de diciembre de 2008

Memories of murder (2003)



Mi gusto por el cine coreano comenzó a través de las obras de Park Chan-wook y, sobre todo, de Kim Ki-duk, del que soy un ferviente seguidor. Pero entre medias, tuve oportunidad de ir descubriendo películas muy interesantes procedentes de este remoto país, en la mayoría de los casos de directores cuyos nombres era incapaz de pronunciar, pero dotadas de gran calidad técnica y artística. Una de ellas es esta "Memories of murder", película que dió a conocer a Bong Joon-ho, director posteriormente de la multipremiada cinta de monstruos "The host".

El film se sitúa en la corea rural de los años 80, donde comienzan a producirse las violaciones y asesinatos de varias mujeres jóvenes, bajo un patrón común que hace pensar a las autoridades que se trata de un asesino en serie, algo hasta entonces ignoto en ese país. La investigación recae en dos policías, uno local y otro procedente de Seúl, pero la frustración se va apoderando de ellos a medida que pasa el tiempo y no consiguen resultados.

Para mí se trata de uno de los mejores thrillers del cine reciente, aderezado con toques de drama y de humor negro y muy alejado de los tópicos habituales en los que "el asesino en serie comete horribles crímenes y va dejando una serie de pistas que los avezados policías van reuniendo hasta dar finalmente con el criminal". Aquí el director ofrece una visión mucho más realista y sumerge al espectador en una situación de incomodidad, frustración y desasosiego ante las dificultades de la investigación, que aumenta a lo largo del metraje. Lo más destacable de todo son los personajes y su evolución a lo largo de la película, apoyado en excelentes interpretaciones de todos los actores, a destacar a Song Kang-ho, uno de los actores más importantes de Corea ("Green fish", "J.S.A.", "Sympathy for Mr. Vengeance", "Sympathy for Lady Vengeance", "The host"...).

Técnicamente impecable, un ritmo in crescendo que engancha completamente, excelente guión (una historia que está basada en hechos reales) y grandes interpretaciones para una película memorable.

domingo 7 de diciembre de 2008

Blind mountain (2007)



Con solo dos películas rodadas hasta la fecha, Yang Li ya acumula premios en festivales internacionales. Si mantiene este nivel en sus futuros trabajos, sin duda va a convertirse en un referente del cine de este siglo. Sus dos producciones hasta la fecha -"Blind shaft" y ésta- se caracterizan por su carácter arriesgado y realista, con un claro mensaje de denuncia social.

En la cinta, una joven es engañada, secuestrada y vendida a una familia de una aldea remota para convertirla en la esposa de uno de sus hijos. Convertida en su esclava, cada intento de fuga se verá frustrado por el aislamiento de la aldea y la complicidad del resto de sus habitantes.

Un tema tan candente pero a la vez tan delicado como el tráfico de mujeres, puede ser tratado de muchas formas. El director elige hacerlo con realismo, mostrando sin contemplaciones el infierno en que se convierte la vida de su protagonista y las injusticias que sufre a diario. No obstante, muestra solo lo justo para que la crudeza de situaciones como los malos tratos o las violaciones a que se ve sometida repetidamente, sean captadas por el espectador pero sin caer en excesos que podrían llevar a hacer desagradable la película. Y gran trabajo de la actriz protagonista.

Estremecedora película, se hacen imprescindibles su visionado y una profunda reflexión sobre lo que acabamos de ver.

sábado 6 de diciembre de 2008

Vibrator (2003)



Ryuichi Hiroki, después de una larga carrera como director -cuenta con más de 40 títulos en su haber, entre ellos "L'amant", "Female" o "It's only talk" - comenzó a ser reconocido a raíz del éxito internacional de esta cinta, que cosechó una veintena de premios por festivales de todo el mundo. Antes había dedicado su carrera sobre todo al pinku-eiga, un género de cine erótico de bajo presupuesto muy popular en Japón. Esto se nota en todo su cine posterior, en el que el sexo suele estar muy presente dentro de sus películas.

La película trata sobre una joven en la frontera de los treinta con problemas psicológicos, que conoce en un supermercado a un camionero, en el que se fija de inmediato. Así, tras tomar contacto con él, decide acompañarlo en su viaje a través del Japón. A partir de aquí se inicia una particular road-movie.

Rodada con cámara digital -algo que según el propio autor hizo para facilitar el rodaje, dado que una gran parte del metraje discurre dentro de la cabina de un camión-, Hiroki nos ofrece una película muy interesante, centrada en la relación entre los dos personajes; desde su peculiar inicio, vemos cómo van conociéndose y como va evolucionando esta relación. Pero sobre todo trata de personas perdidas, desorientadas y aisladas un una soledad de la que quieren escapar como sea.

Lo más valiosos de la cinta es, sin duda, su personaje femenino, interpretado brillantemente por Shinobu Terajima, actriz de la que ya podimos disfrutar en "Un largo y doloroso camino". Su personaje, con una psicología compleja marcada por problemas como el alcoholismo, la bulimia y rasgos cercanos a la esquizofrenia, va evolucionando durante toda la película, mostrándonos muy acertadamente sus pensamientos interiores.

Película que engancha desde su inicio, si bien es cierto que en algún momento pierde algo de ritmo. En cualquier caso, interesante y una buena forma de comenzar a conocer la filmografía de uno de los directores independientes más valorados del cine japonés contemporáneo.

jueves 4 de diciembre de 2008

City on fire (1987)



La película que lanzó a la fama a Ringo Lam, uno de los principales representantes de la nueva ola del cine hongkonés. Luego vendrían otras grandes cintas de acción como "Prison on fire", "Full contact" o "Full alert". Sin embargo, esta película ha pasado a la historia por ser la que inspiró "Reservoir dogs", el debut tras las cámaras de Tarantino. Aunque son películas diferentes, los paralelismos entre ambas son bastante evidentes.

El guión se centra en un policía de Hong Kong infiltrado en una banda mafiosa especializada en atracos. Sin embargo, su amistad con el jefe de la banda irá creciendo, haciendo que comience a dudar del lado del que realmente está. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos...

El punto fuerte de la película es sin duda el papel protagonista, interpretado por Chow Yun Fat, una auténtica leyenda del cine de acción. Muy bien secundado por Danny Lee, esta misma pareja repetiría protagonismo dos años más tarde en "The killer", una de las mejores películas de John Woo. Un buen guión y algunas escenas de acción muy bien rodadas nos completan una película más que interesante de ver.

Galardonada con los premios a mejor director y mejor actor de los Hong Kong Film Awards, esta película es un buen exponente de lo que fué el cine de acción hongkonés de los 80, así que mejor no perdérsela.

miércoles 3 de diciembre de 2008

Un largo y doloroso camino (2005)



Aunque Zhang Yimou sea conocido a nivel internacional principalmente por películas como "Hero", "La casa de las dagas voladoras" o "La maldición de la flor dorada", su cine no acaba ahí ni muchísimo menos. Por el contrario, la faceta más brillante del principal representante de la 5ª generación del cine chino, probablemente la encontramos en sus dramas ambientados en la china rural, con filmes tan brillantes como "Sorgo rojo" -su ópera prima, ganadora del Oso de Oro en Berlín-, la fabulosa "El camino a casa" o la que hoy me ocupa.

La película se centra en un anciano -magistralmente interpretado por el gran Ken Takakura- que no se habla con su hijo desde hace años. Cuando se entera de que éste padece una grave enfermedad, decide recuperar con él el tiempo perdido y para buscar el acercamiento se propone llevar a cabo uno de los sueños que su hijo nunca pudo llevar a cabo. Para ello viaja desde Japón para grabar una ópera tradicional china.

Yimou muestra el camino de cómo se debe rodar un gran drama, sensible, emotivo como pocos pero sin caer un ningún momento en la cursilería. Rodada con un acertado ritmo, excelentes interpretaciones, hermosa fotografía, una película que es tanto una introspección a los sentimientos como un acercamiento a las relaciones humanas y familiares.

Absolutamente magistral. Parafraseando el título castellanizado, "una larga y dolorosa película", porque más de uno no podrá reprimir las lágrimas. Aunque sea así, hay que verla, porque obras tan grandes como ésta no se encuentran muy a menudo.

martes 2 de diciembre de 2008

Picnic (1996)



Sin duda, uno de las apariciones recientes más interesantes en el cine japonés ha sido la de Shunji Iwai, un director no muy conocido todavía a nivel internacional pero que, a la vista de su obra, habrá que vigilar muy de cerca los próximos años. Más conocidas otras obras más recientes como "Todo sobre Lily Chou-Chou" o "Hana y Alice", nos ofrece en "Picnic" una historia corta (poco más de 70 min de metraje) pero tremendamente intensa que cala muy hondo en el espectador.

Nos retrata de inicio la dureza del interior de un centro psiquiátrico (donde se masca un ambiente poco menos que carcelario) y se nos presenta a tres de sus internos que, tras una conversación con un sacerdote, imaginan que se acerca el fin del mundo. De esta forma deciden abandonar el centro y buscar un lugar donde hacer un picnic antes de que esto se produzca.

Aparte de una maravillosa fotografía -que nos muestra con brillantez el contraste entre lo lúgubre del interior del centro psiquiátrico y la luminosidad del mundo exterior-, los puntos fuertes de la película son sobre todo sus personajes, con extraordinarias interpretaciones de Tadanobu Asanao y Chara (una cantante muy popular en el país nipón) y unos excelentes diálogos.

Película intensa e inolvidable, de las que dejan marca. Absolutamente imprescindible.

lunes 1 de diciembre de 2008

Muay Thai Chaiya (2007)



El futuro que pronostico al cine tailandés es más que interesante. Para mí es uno de los países a tener más en cuenta -desde el punto de vista cinematográfico- en los próximos años, y es que sus producciones han dado un gran salto de poco tiempo a esta parte, tanto desde el punto de vista cuantitativo como, lo que es más importante, cualitativo.

Si esperamos de esta película un producto de acción al más puro estilo de otras películas recientes como "Ong Bak" estamos muy equivocados. Esta película va mucho más allá, entrando en un terreno mucho más arriesgado pero convirtiéndola en una película quizá mucho más valiosa.

Trata sobre tres amigos que desde la infancia sueñan y se preparan para ser luchadores profesionales de Muay-thai, concretamente del Chaiya, una variante regional. El rumbo de los tres se separará por caminos diferentes en la ciudad de Bangkok, uno de ellos triunfará como luchador, pero los otros dos acabarán inmersos en el mundo de la delincuencia. Hasta que el destino los vuelve a reunir.

Así, nos encontramos con un trato muy respetuoso hacia el Muay thai como lucha tradicional, con peleas sin las acrobacias a las que nos tienen tan acostumbrados, pero con un realismo que hace que no pierdan para nada su espectacularidad. Y nos introduce en el mundo oscuro que hay detrás del profesionalismo: apuestas, corrupción, delicuencia... lo que nos puede recordar las excelentes películas que, centradas en el mundo del boxeo, pudimos disfrutar de los años dorados de Hollywood.

Una cinta interesante, valiosa, un excelente drama con la espectacularidad del muay thai de fondo.