viernes 27 de febrero de 2009

Touching the void (2003)



Una actividad tan peligrosa y espectacular como el montañismo, por fuerza debe ser una gran fuente de inspiración para el cine. Así, encontramos películas sobre este mundo dentro de multitud de géneros, como la realista "Grito de piedra" de Werner Herzog, la entretenida "Licencia para matar" -una de espías con Clint Eastwood-, la casi circense "Límite vertical" -tan espectacular como fantasiosa-, o la acción de "Máximo riesgo" -Stallone en estado puro-. En 2003, Kevin McDonald ("El último rey de Escocia"), lleva a la pantalla esta aclamada producción.

Dos jóvenes montañeros, intentan realizar una peligrosa ascensión en los Andes, nunca antes realizada. Pero su dificultad y las condiciones adversas provocan un grave accidente de uno de ellos, que se rompe una pierna, por lo que el descenso se convierte en algo poco menos que imposible.

Podemos definir la cinta como espectacular. Filmada como un auténtico documental, alterna a los verdaderos protagonistas de la aventura comentando su experiencia en un estudio, con escenas rodadas en alta montaña -aquí sí por actores-. Durantes las escenas en alta montaña, conocemos lo que piensan los protagonistas mediante una voz "en off" que nos lo va relatando, con lo que los diálogos como tal son casi inexistentes (algo lógico, pues en las condiciones de esfuerzo, altitud y climatología a que se ven sometidos, resulta poco menos que imposible hablar, algo que otras películas no respetan), lo que da más realismo y verosimilitud a la cinta.

Increíble la fotografía, con paisajes maravillosos, fabulosas vistas aéreas de un entorno privilegiado, y escenas de escalada muy bien rodadas, para contarnos una historia de superación humana, con el añadido de que al tratarse de una experiencia real, aumenta la sensación de tensión y emoción en el espectador y la empatía hacia sus protagonistas. Épica es la palabra que mejor podría definir su aventura, una cinta que demuestra que la realidad puede superara a la ficción.

Si te gusta el montañismo, si te gusta el legendario programa "Al filo de lo imposible" o sencillamente si te gusta el cine de aventuras, esta es una excelente película para disfrutarla. Y si es en pantalla grande, muchísimo mejor.

miércoles 25 de febrero de 2009

Ip Man (2008)



Esperadísima película, biopic sobre la vida de uno de los grandes maestros chinos de las artes marciales y que a la postre sería maestro del famoso Bruce Lee, siguiendo así la estela de esa otra gran película "Fearless" (Ronnie Yu, 2006), protagonizada por Jet Li, basada en la vida de Huo Yuanhia, otro de los mitos de las artes marciales chinas.

El protagonista vive una tranquila existencia junto a sus esposa y su hijo en su próspera ciudad natal, donde es un respetado ciudadano, admirado por su profundo conocimiento de las artes marciales. Pero esta vida de calma y sosiego se rompe cuando se produce la invasión de China por los japoneses.

Será más o menos cercana a lo que fuera la realidad, pero de lo que no cabe duda es de que resulta visualmente espectacular. La cuarta colaboración Wilson Yip-Donnie Yen ("Flashpoint", "Dragon Tiger Gate", "S.P.L.") no defrauda, con unas coreografías de artes marciales absolutamente impresionantes, donde se ve el gran trabajo de Sammo Hung. Alguna de esas escenas pasará a la posteridad, como esa en que se enfrenta nada menos que a diez luchadores japoneses en combate desigual: sin palabras. Por lo demás, buena ambientación de la época, correcto trabajo de los secundarios -donde destaca el siempre eficaz Simon Yam- y una historia realmente entretenida.

Imprescindible película para los amantes de las artes marciales, con un Donnie Yen en estado de gracia. Imposible quedar defraudado con películas como ésta.

lunes 23 de febrero de 2009

No te muevas (2004)



Felicidades a la madrileña Penélope Cruz por su merecido Oscar, y es que aún habiendo recibido premios de todos los colores en su ya dilatada carrera, y de lo discutibles que puedan ser los premios de la academia norteamericana -al menos para mí lo son-, también es cierto que el prestigio y el aura de haberlo ganado no lo iguala ningún otro premio. Así que aprovecho para repasar uno de sus mejores trabajos interpretativos, el de Italia en la película coprotagonizada con otro de los más grandes intérpretes del panorama europeo actual, Sergio Castellitto, en el que fué el segundo trabajo como director del italiano.

Una adolescente sufre un accidente de moto, siendo trasladada al hospital, en estado de extrema gravedad. En el mismo hospital trabaja su padre, un prestigioso cirujano, que comienza a recordar secretos de un oscuro pasado que él creía haber dejado muy atrás.

Ante todo se trata de una que película dura, terrible, desgarradora, pero a la vez vigorosa, llena de fuerza dramática y con coraje para tratar de cara temas tremendamente espinosos como la violación, el adulterio, el aborto y varios otros. Se le ha criticado a esta película que pierde fuerza respecto a la novela en que está basada -por cierto, escrita por la propia esposa del director- pero eso es algo que no estoy en condiciones de juzgar.

Pero el punto fuerte, el epicentro absoluto de la película es ese personaje interpretado maravillosamente por nuestra actriz, uno de los mejores trabajos de toda su carrera, un personaje desvalido, miserable, desgraciado, superado por la adversidad y la pobreza que la rodean. Convertida en el auténtico motor de la historia, su belleza, enmascarada por una imagen sucia, triste y desaliñada, queda en un segundo plano para mostrar un personaje interiormente también cargado de bondad y belleza y que realmente llega a conmover. Además, bien secundada por Castellitto y por Claudia Gerini, que cierra un interesante triángulo.

Una película intensa, sórdida, por momentos oscura, pero cargada de sentimientos y que sin duda merece la pena ver, más allá incluso del fascinante trabajo de nuestra actriz.

domingo 22 de febrero de 2009

Wonderful town (2007)



Ya comenté en cierta ocasión el interés que está generando el nuevo cine tailandés, del que espero mucho en los próximos años. Buena prueba de ello es esta película, el debut en el largometraje de su director, Aditya Assarat, cinta que está obteniendo un notable éxito en festivales internacionales.

Un arquitecto de Bangkok se traslada a un pequeño pueblo de la costa del sur de Tailandia, tres años antes arrasado por el Tsunami, para dirigir la construcción de un hotel. Alojado en el único hotel que sobrevivió a la catástrofe, no tardará en enamorarse de su propietaria.

Rodada con pocos mimbres, no en vano se trata de la ópera prima del director y los intérpretes son actores no profesionales, pero se trata de una película bien rodada, quizá en exceso contemplativa, pero lo suficientemente intensa como para trasmitir sensaciones y despertar el interés por ella. Una historia de amor desde una óptica de melancolía, de tristeza, donde el entorno es un personaje más, de inmensa belleza natural pero que no puede quitarse el halo de la tragedia que asoló el lugar solo unos años antes. Esta sensación de cierta desesperanza se potencia por el contenido de esos silencios que cobran más importancia que la propia banda sonora. Una desesperanza que solo vence una triste historia de amor que surge con naturalidad y que se nos muestra en cierto modo como el oasis en medio del desierto.

Una película para ver con calma, sin prisa, disfrutando de sus silencios y de sus imágenes, en algunos momentos casi hipnóticas, dejándose llevar por la belleza de un entorno que invita precisamente a una historia de amor.

miércoles 18 de febrero de 2009

The beast stalker (2008)



Sorprendente joyita del nuevo cine de acción Hongkonés. Dante Lam, especialista del género, que ya dirigió películas como "Beast cops", "Runaway" o "The twins effect", nos trae una cinta trepidante, repleta de acción y momentos de tensión inolvidables, que nada tiene que envidiar a algunos clásicos del thriller policíaco.

Durante una persecución policial, un joven policía mata accidentalmente a una niña. Meses más tarde, atormentado por los remordimientos, encuentra una vía de redención cuando debe salvar la vida de la hermana de aquella niña, que ha sido secuestrada por un peligrosísimo asesino.

Brutal película, donde el espectador no descansa un momento, cargada de escenas de acción realmente memorables, donde destacan el intenso tramo final y, sobre todo, la espectacular persecución del inicio, con una accidente automovilístico -que a la postre es el centro sobre el que gira toda la trama de la película- rodado de forma impecable y magistral, en planos tan cortos que el espectador vive literalmente la escena.

El otro punto fuerte es el duelo interpretativo entre Nicholas Tse ("Metade fumaca", "New police story", "Dragon Tiger Gate", "Invisible target", "The promise") y Nick Cheung ("Breaking news", "Election", "Exiled", "Runaway"), que bordan sus papeles como policía y secuestrador respectivamente, desarrollando ambos unos personajes repletos de luces y sombras, llenos de matices y de motivaciones que los alejan de los estereotipos de héroe y villano y que los hacen realmente interesantes para el espectador.

Una película realmente impresionante, espectacular y que no tardará en convertirse en un clásico de la acción hongkonesa.

lunes 16 de febrero de 2009

Deseando amar (2000)



No me voy a andar con rodeos: estamos ante, probablemente, una de las mejores películas de todos los tiempos y, en mi opinión, la obra maestra absoluta de Wong Kar Wai, para mí superando a otras cintas fascinantes de este autor como "Fallen angels", "Days of being wild", "Chungking express", "My blueberry nights" o la propia "2046" -que viene a ser una especie de continuación de esta-.

Los protagonistas, un periodista y la secretaria de una empresa de exportaciones, se mudan a un edificio de Hong Kong junto a sus respectivos cónyuges. Allí se conocen y, como sus respectivas parejas pasan mucho tiempo fuera, se hacen amigos y van compartiendo cada vez más tiempo juntos.

Alguien definió esta película como "la historia de amor más triste del mundo", pero lo que WKW nos muestra es una historia tanto de amor como de desamor, y lo hace con sensibilidad, exquisitez, inteligencia y sobre todo gran belleza, que hacen esta película única y maravillosa. Maravillosos están los actores, Maggie Cheung y Tony Leung, conectando de forma casi mágica entre ellos y con los espectadores, capaces de expresarlo todo con un simple gesto, un movimiento o una mirada y sobre los que recae absolutamente todo el peso de una película que se basa más en insinuar que en mostrar.

La fotografía es deslumbrante, la banda sonora absolutamente maravillosa, siendo poco menos que es un personaje más de la película, y la riqueza del filme a través de los pequeños detalles, absolutamente inimaginable.

Ni una palabra más sobre la película, siempre se dijo que una imagen vale más que mil palabras, y aquí cada imagen, cada momento de la película valen su peso en oro. Cine con mayúsculas.

viernes 13 de febrero de 2009

El salario del miedo (1953)



Aunque el director francés Henri-Georges Clouzot sea conocido sobre todo por "Las diabólicas", lo cierto es que para muchos es "El salario del miedo" su mejor película, una obra maestra de la tensión y el suspense, galardonada entre otras en los premios BAFTA, en Berlín y en Cannes.

En un perdido lugar de sudamérica, viven un grupo de desplazados de origen europeo, que malviven como pueden. Un día se les presenta la oportunidad de trabajar para una importante multinacional americana del petróleo, pero la misión consistirá nada menos que en el transporte de un peligroso cargamento de nitroglicerina a través del agreste país.

Después de un inicio de la película titubeante, donde nos presentan a los personajes, su situación y el entorno en el que intentan sobrevivir, se desata un torbellino de tensión, de emociones fuertes y de momentos auténticamente memorables durante el trasporte de tan peligroso cargamento. Algo tan simple como la conducción de unos camiones mantiene en vilo al espectador durante casi el resto de la película, consiguiendo poco menos que cortarle la respiración con tan solo pequeños detalles. La maestría con que Clouzot juega con esos detalles es lo que eleva esta película a la categoría de clásico.

El acertado tono dado por su director a la película, más cercano al drama que a la aventura o al cine de acción, un tono trágico y fatalista, que no hace sino potenciar el interés hacia la acción, convirtiéndola en una película seria y en la que podemos apreciar al trasluz un cierto aire de crítica social. Un tono pesimista intensificado por la excelente fotografía en blanco y negro, una magnífica banda sonora y por el buen trabajo de su protagonista, Yves Montand.

Una película absolutamente impactante, impresionante, soberbia, una auténtico clásico de visionado imprescindible.

jueves 12 de febrero de 2009

Run and kill (1993)



En Hong Kong, el cine también tiene su calificación por edades, así que cuando hablamos de categoría III nos estamos refiriendo a las cintas "para mayores de 18 años", pero más allá de una simple calificación, estamos casi refiriéndonos a un género en sí mismo, auténticas películas de culto solo aptas para estómagos poco sensibles, donde los excesos en cuanto a sexo y, sobre todo, en cuanto a violencia, dominan completamente la pantalla. Estamos hablando de genialidades como "Taxi hunter", "The untold story", "Ebola syndrome" -todas estas con el gran mito de la categoría Anthony Wong-, o de "Dr. Lamb", "Brother of darkness", "Red to kill" o la propia "Run and kill", dirigidas por uno de los maestros del género, Billy Tang.

El protagonista es un gordito encantador, amante esposo, adorado padre de una preciosa niña de diez años, protector hijo de su anciana madre, que descubre un día que su esposa le engaña con otro hombre. Destrozado, se emborracha y conoce a una mujer que le presenta a unos delincuentes que se ofrecen a matar a su mujer a cambio de dinero. Alcoholizado, acepta inconscientemente, y de aquí surgirá una imparable espiral de violencia difícil de imaginar.

Una de las obras cumbres del género, independientemente de su factura técnica lo que interesa es la historia, absolutamente sorprendente y genial, con un cruce de géneros que hace difícilmente imaginable que el principio y el final pertenezcan a la misma película. De un tono dulce y apacible pasamos a otro tono absolutamente perverso, enfermizo y desmedidamente violento, lo que se traduce también en una aceleración progresiva del ritmo de la película, con una segunda mitad frenética y demencial.

Gran parte del mérito de la cinta depende de sus dos protagonistas. Por un lado, el gordito Kent Cheng ("Crime story", "Flashpoint", "Dr. Lamb" y un larguísimo etcétera), cuya trasformación del personaje desde la luz a la oscuridad es absolutamente prodigiosa. Por otro, el malvado Simon Yam (más de un centenar de películas a sus espaldas, recordemos "Sparrow"), genial como acostumbra, dando vida a un villano demente y vengativo y cuya maldad y sadismo superan lo imaginable.

Cinta de culto que pondrá a prueba al espectador llevándole a la violencia y crueldad más extremas, pero que representa como pocas lo que este género supone al cine. Abstengase personas sensibles.

martes 10 de febrero de 2009

Painted skin (2008)



El 2008 ha sido un año en que el cine de Hong Kong se ha sustentado en películas de época basadas en obras clásicas, tales como "Red Cliff", "Three Kingdoms: Resurrection of the dragon" o "Butterfly lovers". En este caso, Gordon Chan dirige una película basada en una de las historias de un libro de relatos cortos de índole sobrenatural. Esta cinta fué la elegida por HK para representarla en los Oscar de este año, aunque no se encuentra entre las nominadas.

Un oficial del ejército, durante un ataque al campamento de unos bandidos, rescata a una bella joven que se encuentra secuestrada y la acoge en su casa. A su regreso, comienzan a sucederse extrañas muertes en la ciudad, en los que a las víctimas se les ha extraído el corazón. Ésto, además, coincide con el regreso de su hermano -interpretado por Donnie Yen-, ex-general del ejército y que en otro tiempo rivalizó con él por el amor de su ahora esposa.

Estamos ante un drama sobrenatural, en el que por encima de cualquier otra cosa destacan las coreografías de artes marciales. Algo lógico si consideramos el protagonismo de Donnie Yen, probablemente el mejor en la actualidad del cine hongkonés en esa faceta ("Flash Point", "Hero", "Seven swords", "In the line of duty 4"...) y que aporta su carisma a la cinta. El influjo que ha tenido el éxito de "Tigre y dragón" en este tipo de películas es más que evidente, con escenas de saltos imposibles, carreras por los tejados, patadas en el aire y vuelos prodigiosos al estilo de aquélla y que recuperaba ese sabor añejo del cine de kung-fu de los 70.

El otro punto destacable es Wei Zhao, una actriz excelente y guapísima aunque aún poco conocida internacionalmente y que ya ha trabajado en películas como "Red cliff", "The postmodern life of my aunt" o "Guerreros del cielo y de la tierra". Por lo demás es una película entretenida aunque de ritmo algo irregular, correcta técnicamente y que se deja ver, aunque en mi opinión lo de ser candidata a los Óscar le quedaba algo grande.

Una historia que puede recordar un poco al estilo del clásico "Una historia china de fantasmas", con el gran Leslie Cheung, pero la(s) historia(s) de amor queda(n) más en segundo plano y no creo que el nivel general raye a la misma altura, pero en cualquier caso es una película que merece la pena ver al menos una vez.

lunes 9 de febrero de 2009

Otoshiana (1962)



Aunque menos conocido que sus compatriotas Akira Kurosawa, Kenji Mizoguchi o Yasujiro Ozu, el japonés Hiroshi Teshigahara puede ser considerado uno de los directores más importantes del Japón del siglo XX, incluso a pesar de su reducida filmografía, en la que destacan "Woman in the dunes" -premiada en Cannes y doble nominación al Óscar, mejor película de habla no inglesa y mejor director-, "The face of another", "Rikyu" o ésta "The pitfall", su primer largometraje.

Un minero vaga en busca de trabajo, acompañado de su hijo de corta edad. En este deambular llegará hasta un extraño pueblo fantasma, donde solo vive una mujer que regenta una pequeña tienda. Allí es atacado por un misterioso hombre de traje y guantes blancos.

Una película sorprendente, cautivadora, que esconde más de lo que aparenta. Bajo su fotografía en blanco y negro, nos muestra una historia cercana al neorrealismo aunque con un toque sobrenatural que marca el devenir de la historia y define una linea separatoria con otras películas centradas en contextos sociales parecidos. Pero con el trasfondo de esta historia, la película también es una agria denuncia social, con una compleja trama política y sindical de fondo y una crítica contra la ineficacia y corrupción policiales.

Una muy interesante película de uno de los directores clave de la segunda mitad del siglo XX, una historia atrayente y bien narrada, cine social para conocer un poco de lo que fue la sociedad japonesa de la postguerra.

viernes 6 de febrero de 2009

Butterfly lovers (2008)



El director de cine Jingle Ma ("Fly me to polaris", "Tokyo riders", "Seoul riders") adaptó en 2008 una leyenda popular China para crear una de las películas hongkonesas más esperadas y exitosas del año. Aunque ésta tragedia romántica guarda un gran parecido con la obra de Shakespeare "Romeo y Julieta" -de hecho algún detalle de la película se inspira directamente en ella-, la leyenda original data del siglo IX d.C., habiendo sido ya inspiradora de una ópera tradicional china, un famoso concierto para violín y un buen número de películas, algunas incluso de animación.

Los protagonistas se conocen cuando la joven Zhu Yanzhi es enviada por su familia a una escuela de artes marciales, haciéndose pasar por chico, donde también estudia el joven Liang. La amistad entre ambos irá creciendo y aparece el amor cuando él descubre quién es ella, pero todo se complicará cuando la familia arregla el matrimonio de la chica con otro.

Estamos ante un drama romántico excelente, una historia legendaria contada con acertado ritmo, gran ambientación y con multitud de elementos que no solo adornan la trama sino que le dan más fuerza. De hecho durante algunos momentos la película romántica casi se trasforma en un auténtico buxía, con unas coreografias realmente espectaculares y muy bien rodadas. Pero también destacan la colorista fotografía y una preciosa banda sonora.

La pareja protagonista tiene la química adecuada. Ambos estrellas de la canción en su país, hacen un buen trabajo interpretativo, particularmente Charlene Choi, preciosa y encantadora. Aunque él debuta en el cine, ella ya tiene amplia experiencia ante las cámaras, habiendo intervenido en películas como "The twins effect", "New police story", "All about love", "House of fury", "Diary" o "Twins mission".

Una película entretenida, recomendable, con un poquito de todo: amor, algún toque de humor, luchas espectaculares, fantasía y tragedia, cada uno en su justa medida. Para que sigamos disfrutando del cine de Hong Kong.

miércoles 4 de febrero de 2009

Dororo (2007)



El tridente manga-anime-cine forma parte indisoluble de la cultura japonesa y así resulta frecuente que el éxito de uno de ellos provoque rápidamente la adaptación de la obra a alguno de los otros medios. Esta película resulta de la adaptación de una de las obras de Osamu Tezuka, uno de los grandes creadores del mundo del manga, y fué el gran éxito de taquilla del cine japonés en 2007.

El protagonista es un joven samurái que recorre el mundo matando demonios. El motivo no es otro que recuperar las 48 partes de su cuerpo que le fueron arrebatadas al nacer por estos domonios a causa de un pacto de su padre con ellos. En su cruzada se le unirá un joven ladronzuelo de nombre Dororo.

Lo primero que destaca de la película es su estética, algo lógico al tratarse de la adaptación de un manga. La historia resulta retorcida pero interesante, sobre todo si no se conoce la obra original, y resulta llamativo que no se haga excesivamente pesada a pesar de su duración, unas dos horas y media -resultado de adaptar una extensa obra de nada menos que cuatro volúmenes-.

Muy destacables los efectos especiales y la recreación de los monstruos y demonios, renunciando a los elaboradísimos efectos por ordenador tan de moda en el cine actual, para ofrecer un estilo de sabor clásico, en algunos momentos casi artesanales y que recuerdan a esas series japonesas de los años 70 y 80. Muy llamativa la banda sonora, sobre todo en la primera parte de la cinta, de toque casi flamenco.

Los actores protagonistas correctos, aunque no sobresalientes, ambos interpretados por actores bastante conocidos en Japón. El protagonista, Hyakkimaru, es interpretado por Satoshi Tsumabuki ("It's only talk" de Hiroki, "Spring snow" y "A day on the planet", ambas de Yukisada), Dororo es interpretada por Kou Shibasaki ("Crying out love, in the center of the world" y "Go" de Yukisada, "Llamada perdida" de Miike).

Nos encontramos ante una cinta entretenida, sin mayores pretensiones, pero que puede ser una buena forma de introducirse en el mundo del manga a través de una genial obra de uno de sus artistas más populares. Un gran éxito que sospecho no tardará en traernos alguna secuela (aviso que el final da pie a ello).

martes 3 de febrero de 2009

Dolls (2002)



Probablemente nos encontramos aquí ante la gran obra maestra del polifacético Takeshi Kitano, hoy por hoy la punta de lanza del cine nipón ante el mundo . Aquí se limita a dirigir, dejando de lado su vena actoral y nos ofrece una película que rompe completamente con el cine violento con el que tantas veces se le ha identificado, desmarcándose de trabajos como "Boiling point", "Violent cop", "Sonatine" o la excelente "Hana-bi" y acercándose más a cintas como "A scene at the sea" o "El verano de Kikujiro".

La película, inspirada en el tradicional teatro Bunraku o teatro de marionetas, consta de tres historias diferentes de amor y tragedia. La primera sobre dos enamorados cuya relación se tambalea por la presión de sus familias. La segunda, sobre un anciano jefe de la yakuza que recuerda al amor al que tuvo que abandonar en busca del éxito en la vida. La tercera, sobre una famosa cantante marcada por un accidente que ha desfigurado su rostro.

Lo que presenciamos es esencialmente una película bellísima, tanto en el fondo como en la forma. Las historias, de extraordinario lirismo, emotivas y profundas, están narradas con exquisita sensibilidad y con la maestría que solo tienen los más grandes. Enmarcadas en una fotografía impresionante y acompañadas de una banda sonora maravillosa -por cierto, de Joe Hisaishi-, estamos ante un auténtico poema visual, duro y desgarrador, casi hipnótico por momentos, y que toca temas tan trascendentales como el amor, el desamor, la soledad, la locura, la felicidad...

Obra maestra, minimalista y llena de simbolismo, imprescindible para valorar la obra de Kitano en toda su magnitud, probablemente su trabajo más redondo aunque no el más valorado. Triste pero mágica, absolutamente necesaria.

lunes 2 de febrero de 2009

Guerreros de antaño (1994)



Hay directores de cine capaces de demostrar brillantez y talento para rodar un cine serio y comprometido y que sin embargo, renuncian a todo esto y venden su alma al diablo a cambio de fama, dinero y grandes presupuestos para abandonar ese cine auténtico a cambio del puramente comercial. Un ejemplo sangrante es el de Lee Tamahori, al que el gran éxito de su ópera prima "Guerreros de antaño", premiada en festivales tan prestigiosos como Toronto, Rotterdam o Venecia, solo le sirvió para dar el salto a Hollywood y rodar allí cintas de mucho mayor presupuesto, pero a años luz de esta en cuanto a calidad.

La acción trascurre en los suburbios de una ciudad neozelandaesa, donde la vida de una familia descendiente de mahoríes trascurre entre la pobreza, la discriminación, las drogas, el alcoholismo, los malos tratos y la violencia.

Sin duda que se trata de una película extremadamente dura, contundente, sin concesiones al espectador, dispuesta a exponer la realidad tal cual, por desagradable que sea. Pocas películas han criticado tan agresivamente la sociedad moderna en contraposición a las culturas ancestrales y como el avance imparable de la cultura occidental ha devorado la vida de los pueblos a los que ha ido absorviendo -en este caso al pueblo mahorí, pero lo mismo podría haberse reflejado con culturas de cualquier otra parte del mundo-.

Película rodada con pocos medios, pero muy destacable el trabajo de sus actores, que dan total credibilidad a la cinta. A ello contribuye además una excelente ambientación. Rodada con un ritmo que no decae en ningún momento, avanza ganando intensidad con un tramo final absolutamente perfecto.

Aunque pueda resultar estremecedora en algunos momentos, creo que es una película totalmente recomendable, casi imprescindible.