martes 30 de junio de 2009

lunes 29 de junio de 2009

Death note (2006)



Ambas películas, estrenadas sucesivamente a lo largo del 2006 en Japón, arrasaron en taquilla en el país nipón, demostrando el furor que existe en ese país por el manga de culto en el que se basa y ya se habla de un proyecto para un remake en EE.UU. No ha tardado en aparecer una secuela titulada "L: Change the world", que no es sino un spin-off de uno de los protagonistas.

Un estudiante encuentra por casualidad un extraño cuaderno y descubre que todo aquel cuyo nombre es escrito en él muere repentinamente. Comienza entonces a usarlo para acabar con todo tipo de delincuentes, conviertiéndose -anónimamente bajo el nombre de Kira- en una especie de justiciero aclamado por las masas pero perseguido por la justicia.

Basado en el aclamado manga de Tsugumi Ôba y Takeshi Obata, que ya dió lugar a una conocida serie de anime, la película -las dos partes se continúan estrictamente, por lo que podemos verla como una única película de más de 4 horas de duración- está a medio camino entre el thriller y el cine fantástico, con una historia realmente envolvente e interesante que no hace sino intensificarse a medida que se va desarrollando.

El núcleo de toda la historia lo forman el protagonista y su némesis L -un famoso y excéntrico detective, cuyo nombre y rostro no conoce nadie-, dos mentes extremadamente brillantes enfrentadas la una a la otra en un juego de estrategias que casi parece una partida de ajedrez. Un juego del ratón y el gato en el que queda inmerso el espectador.

Una cinta realmente entretenida, bien rodada y que resulta interesante incluso aunque no conozcas el manga ni el anime. Detalle curioso: la banda sonora incluye temas del conocido grupo Red Hot Chili Peppers.

miércoles 24 de junio de 2009

Cerezos en flor (2008)



Tras una semana de viaje -motivo por el que llevo tantos días sin escribir en el blog-, a mi regreso he aprovechado para ver una película que me habían recomendado varias veces pero que hasta ahora, por unas causas u otras, no había tenido ocasión de ver. Se trata de "Cerezos en flor", una reciente cinta a la estela de esas estupendas películas que nos llegan últimamente de Alemania, obra de la directora Doris Dörrie.

Trudi recibe la terrible noticia de que su marido tiene una enfermedad terminal. Decide no contárselo a él y le convence para realizar el que sería su último viaje juntos. Acuden a Berlín para visitar a dos de sus hijos, pero éstos están tan ocupados que apenas tienen tiempo para estar con ellos.

Estamos ante una película muy notable, cargada de sentimientos y que llega a emocionar abordando temas tan fundamentales como la muerte, las relaciones familiares, la amistad y, sobre todo, la soledad. Dos partes bien diferenciadas, la primera en Alemania, relatada con tono sobrio y elegante, y la segunda en Japón, poética y repleta de lirismo.

Destacable el trabajo actoral, pero debo reseñar, a mi entender, dos puntos débiles en la película. Por una lado, una factura técnica correcta pero que podría haber sido mucho más brillante. Por otro, un ritmo que en ocasiones peca de excesivamente lento y contemplativo en momentos en que esto no sería necesario.

En cualquier caso, una película bella, poética y que deja un sabor agridulce. No me cabe duda de que merece la pena verla.

lunes 15 de junio de 2009

El malvado Zaroff (1932)



Basada en la obra más conocida del escritor Richard Connell, esta joya de la mítica RKO no ha pasado a la historia como merece, probablemente por dos razones: por un lado, la cinta fue recortada a poco más de una hora de duración para evitar escenas demasiado fuertes para la época y, sobre todo, por quedar a la sombra de esa obra maestra estrenada un año después y rodada por gran parte del equipo -tanto técnico como de reparto- de ésta e incluso compartir escenarios: hablamos de "King Kong".

Un famoso cazador viaja en un yate junto a unos amigos cuando naufraga en un peligroso arrecife. Consigue llegar a una isla, donde es hospitalariamente acogido por el conde Zaroff, misterioso noble de origen cosaco que habita una fortaleza portuguesa junto a sus sirvientes, y en la que también se encuentra una pareja de hermanos víctima de otro naufragio.

Un argumento sencillo pero extraordinario, para crear una obra maestra que, aunque no es demasiado conocida, sí ha sido copiada hasta la saciedad por obras posteriores. Combina eficazmente el thriller, el terror y el suspense, el cine de aventuras, un toque romántico y es capaz de crear espectacularmente una atmósfera densa e inquietante. La clave en todo esto es el misterioso y oscuro conde Zaroff, personaje de exquisita educación, cortés, culto, elegante e inteligente, pero a la vez oscuro y despiadado, un villano genial que en más de un análisis se ha comparado con el personaje del conde Drácula.

Técnicamente la cinta es impecable, con excelente fotografía en B/N, decorados muy conseguidos tanto de la fortaleza como los exteriores, una banda sonora que intensifica la tensión dramática acompañando perfectamente cada escena y un montaje idealmente planificado, consiguiendo altas cotas de suspense y cuyo único pero es que apenas dure 63 minutos.

Una auténtica obra maestra del cine, que se disfruta del primer al último minuto y cuya grandeza se demuestra en la extraordinaria influencia que ha tenido en el cine posterior, hasta el punto de que sus imitaciones son tantas que casi componen un subgénero del cine de terror.

domingo 14 de junio de 2009

The sniper (2009)



Reconozco que tenía cierto temor, a la vista de la temática de esta película, de que no se se tratara más que de una especie de respuesta asiática a "Shooter", una buena cinta de Antoine Fuqua de 2007, pero nada más lejos de la realidad. Dante Lam nos demuestra que sigue en forma tras la excepcional "The beast stalker" y que debemos verle hoy por hoy como uno de los grandes referentes del cine de acción hongkonés.

La acción de centra en una unidad de francotiradores de la policía de HK. Un antiguo miembro de este grupo de élite termina su condena en prisión, y tiene como su primer objetivo la venganza contra el jefe de la unidad, al que acusa de ser el culpable de su condena.

Un argumento sencillo pero muy bien manejado, que sirve como excusa para una espectacular cinta de acción en la que además encontramos un meritorio fondo dramático marcado por las relaciones entre sus personajes. Tanto los personajes como estas relaciones -amistades, lealtades, traiciones y otras tan características del cine hongkonés- están suficientemente perfilados como para dar intensidad y profundidad a la historia y con ello permitir que la película sea mucho más que simples fuegos artificiales.

Desde el principio ya queda claro el terreno en que se mueve la cinta, con la espectacular escena en que es reclutado el joven personaje interpretado por Edison Chen ("Infernal affairs", "Initial D"), que no es sino el prólogo de una sucesión de escenas aún más impresionantes hasta culminar en un explosivo final.

Meritoria cinta de uno de los mejores exponentes del cine de acción actual, sin respiro y con varios momentos como para quedarse literalmente pegado al asiento. Queda claro que la acción hongkonesa se está renovando y por ahora va por el camino correcto.

jueves 11 de junio de 2009

Buscando un beso a medianoche (2007)



La importancia del cine independiente radica en la demostración de que hace falta muy poco para trasmitir muchísimo, como ejemplo esta preciosa película, galardonada con varios premios y que demuestra que el cine norteamericano también es capaz de ofrecer grandes productos más allá de los fuegos artificiales de sus megaestrellas y sus superproducciones.

Un tipo al que las cosas no marchan demasiado bien, pone un anuncio en una web de contactos con la esperanza de no pasar en soledad la última noche del año. No tarda en responderle una enigmática mujer, con la que concreta una cita a ciegas.

Rodada con absoluta simplicidad de medios, la clave es una historia tremendamente sencilla sobre dos personas perdidas, solas y que únicamente necesitan un poco de cariño y de compañía. De esta forma se hace rápidamente cercana al espectador, al que engancha irremediablemente gracias al extraordinario magnetismo que irradian sus dos protagonistas, que desarrollan magníficamente unos personajes profundos, entrañables y llenos de sentimientos que proyectan más allá de la pantalla.

Sobre una fotografía dominada por tonos monocromáticos que aportan belleza y serenidad, junto a una maravillosa banda sonora que acompaña muy bien a toda la cinta, nos encontramos con un guión ágil, brillante y con espacio para la sorpresa, la comedia, la amargura, la amistad, el amor y muchísimas otras cosas; todo ello forma un conjunto sólido que dota a la película de un encanto que la hacen realmente especial y única.

Sencilla, humilde, pero también fresca, inteligente y con un toque de complicidad con el espectador, que seguro desearía cruzarse un día con personas como sus protagonistas. Una película absolutamente entrañable, muy recomendable, pero sobre todo para todo aquel que en un momento dado pueda sentirse muy solo.

domingo 7 de junio de 2009

Tokyo! (2008)



Cuando nos toca enfrentarnos a una de esas películas que no son tales, sino que resultan de una recopilación de piezas independientes, hay que mirar con lupa y con cierto recelo, porque habitualmente, aún partiendo de una premisa común, estamos ante productos provenientes de directores de lo más heterogéneo, lo que supone con frecuencia producciones irregulares en la que lo mismo la brillantez de alguna de sus partes puede quedar oscurecida por la mediocridad de alguna otra. No es el caso de "Tokyo!", película que desde el punto de partida de la urbe nipona, reúne tres historias rodadas por dos directores franceses (Michel Gondry y Leos Carax) y otro coreano (Bong Joon-ho), que nos dan su particular y originalísimo punto de vista de lo que es -o puede ser- la vida en la capital del Japón.

Una pareja de novios llega a Tokyo, donde se encuentran con las dificultades para encontrar empleo y una vivienda adecuada. Un extraño personaje que habita en el alcantarillado de la ciudad. Un hombre que vive encerrado en su casa, aislado del mundo y que no quiere relacionarse con nadie. Son éstas unas pinceladas de las tres historias que encontramos en la cinta presentada en el último Festival de Sitges.

Absolutamente sorprendente esta película, que con la excusa de relatarnos tres historias centradas en la ciudad de Tokyo, nos ofrece un producto original, imaginativo y que encierra una enorme carga de crítica contra muchos aspectos de la sociedad moderna a través de unos relatos absolutamente subrealistas. Lo cierto es que la ambientación bien podría ser cualquier gran ciudad del mundo, pero por ello es Tokyo una ciudad perfecta para albergar las tres historias, por su carácter de gran urbe cosmopolita. En medio de esa vorágine de cemento, asfalto y millones de habitantes que devoran las personalidades y vidas de tanta y tanta gente, incapaces de adaptarse a una vida social cada vez más despersonalizada, aparecen pequeñas historias tomadas por estos tres directores para llevarlas al límite y hacerlas irreales.

Concluyendo, una película interesante, hasta cierto punto provocadora y sobre todo muy crítica con la sociedad moderna, atacándola desde diferentes ángulos con la perspectiva, creo, de hacernos reflexionar sobre lo que supone la vida en una de esas grandes ciudades.

lunes 1 de junio de 2009

After this our exile (2006)



Después de un larguísimo paréntesis en labores de dirección, el hongkonés Patrick Tam -"My heart is that eternal rose" era su último trabajo, allá por 1989- regresó a esta faceta en 2006 ofreciendo el que es su mejor trabajo, un rotundo drama que ganó una decena de premios, incluídos varios Golden Horse, cinco premios en los Hong Kong Film Awards y otros dos en el Festival de Tokyo.

La trama, ambientada en Malasia, se centra en una familia con serios problemas de convivencia a causa del cabeza de familia, adicto al juego. Cuando su esposa decide abandonarlo, debe hacerse cargo de su hijo, con los problemas que supone para un hombre en su situación cuidar y educar un niño de corta edad, al que no tarda en ir involucrando en sus sucios asuntos.

Sensacional drama, tejido magistralmente a lo largo de sus dos horas de duración, en la que se narra con dureza los entresijos de una familia superada por la desgracia y su proceso de destrucción. Narrada desde el punto de vista del niño, el lado más frágil del triángulo, la película nos ofrece una historia tremendamente intensa aunque con un final algo irregular para lo que es el tono global de la película.

Destacan tanto la excelente factura técnica en todos los aspectos (sensacionales fotografía, montaje y banda sonora) como sobre todo las sobresalientes interpretaciones de sus protagonistas, encabezados por un magnífico Aaron Kwok ("The detective") y muy bien secundado por las bellísimas Charlie Yeung ("Seven swords") y Kelly Lin ("Sparrow"), aunque el joven actor que interpreta al niño tampoco desmerece en absoluto a pesar de ser este su primer papel.

Una película repleta de sentimientos, triste y melancólica, reflejo de una cruda realidad, pero absolutamente cautivadora, una joya que no debe dejar indiferente a nadie.